Autor: Josep Mañogil

LA IMPOTENCIA

La impotencia sexual es una enfermedad muy frecuente que puede afectar las relaciones de quien la padece con su pareja, con la familia, en el entorno laboral y social.

Hay una seria de factores de riesgo que influyen en la impotencia: diabetes, hipertensión arterial, consumo de tabaco y alcohol, niveles altos de colesterol, algunos fármacos determinados, depresión, etc.

La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio, un fracaso laboral, suelen desequilibrar los reflejos sexuales.
El tabaco, la tensión arterial alta, diabetes, enfermedades cardiovasculares, colesterol pueden provocar trastornos vasculares que dificultan la erección.

La gran mayoría de casos de impotencia suele ser mental. Incluso en los casos de impotencia por problemas físicos, muchos hombres necesitan ayuda psicológica para poder superar problemas de autoestima derivados de esta enfermedad.

En esta enfermedad juega un papel muy importante las estrategias mentales de creencias, pues si la persona es capaz de colaborar en una buena preparación psicológica y mentalizarse de que a partir de este momento dejará de ser impotente el resultado será inmediato.